Consejos para que los niños mantengan ordenadas y limpias sus habitaciones

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Consejos para que los niños limpien y ordenen sus habitaciones

Es una batalla que se libra en muchos de hogares en toda España cada sábado por la mañana. Mamá o papá o ambos dicen.., tal vez con suavidad, la primera vez: «De acuerdo, muchachos. Es hora de limpiar y ordenar sus habitaciones ”. Los niños se quejan, se entretienen, se distraen o se ponen en huelga. A medida que avanza la mañana, los recordatorios se hacen cada vez más fuertes y más exigentes. “¿Cuántas veces tengo que decirte que limpies este desastre? ¡Lo harás  AHORA !

Los padres sienten que tienen que imponer algún orden. Los niños quieren que sus habitaciones sean suyas, «castillos inexpugnables y  desordenados». La lucha se intensifica… Las amenazas también… Los niños cumplen un poco… Los padres regañan mucho… Eventualmente todos están de mal humor. A veces los padres se rinden por el cansancio y otras veces (la mayoría) lo hacen ellos mismos. Otras veces los niños cumplen, o  hacen lo suficiente, aunque solo sea para «quitarse de  encima» a sus padres, para evitar consecuencias o para seguir adelante con cosas que son más divertidas para ellos . Otro sábado, otra ronda…

¿Por qué molestarse? Porque es nuestro trabajo como padres. Enseñar a nuestros hijos cómo tener sus cosas en orden, ya sea en su habitación o un rincón propio, pone «depósitos importantes en su banco de habilidades para ser un adulto equilibrado».

El establecer rutinas  proporciona cierta previsibilidad y estabilidad en la vida. Saber cómo hacer y mantener el orden los educará para tener  una buena posición durante los desafíos de la vida adulta. Hacer una cama en medio de tiempos difíciles puede parecer trivial. Pero saber  los movimientos y crear un lugar que sea pacífico y agradable de estar son habilidades importantes para superar los momentos difíciles.

Insistir en poner las cosas en orden también enseña a los niños a ser responsables de sus cosas. Cuando les mostramos cómo mantener los objetos  seguros, cuando les enseñamos cómo reparar  las cosas que están en mal estado, cuando les animamos a tomarse el tiempo necesario  para organizar y ordenar, estamos convirtiendo el concepto abstracto de «responsabilidad» en Un conjunto concreto de acciones.

Silbar o tararear mientras trabajamos enseña a nuestros hijos que hacer tareas no es odioso; que hay placer en cuidar nuestras cosas; que tener cuidado de lo que nos han dado es una forma de volver a amar a quienes nos lo regalaron.

Aquellos que tienen más éxito profesional suelen ser los que saben cómo administrar personas, dinero y otras cosas. Enseñar a nuestros hijos a ordenar con regularidad y con calma  contribuye al dominio de una de estas tres áreas de habilidades importantes. Enseñe a sus hijos cómo organizarse hoy;  puede asegurar su éxito profesional mañana.

 

Sugerencias para mejorar la situación

1.- Sea un buen ejemplo . (Siempre es el primer paso). Los niños son mucho más sensibles  a lo que hacemos que a lo que decimos. ¿Te enorgulleces de tu hogar? ¿Tienes tus propias cosas en orden? ¿Tienes una actitud positiva hacia las tareas diarias de la casa? Si la respuesta es sí, has ganado la mitad de la batalla. Los niños toman lo que hacemos a través de los poros de su piel. Lo que haces normalmente es lo que ellos ven como normal.

2.- Dar a los niños un lugar . Los niños que sienten que su espacio es especialmente suyo (ya sea una habitación entera o una esquina o un estante) es más probable que quieran tenerlo agradable. Encuentre maneras de darles algún control sobre  su espacio y dónde  guardan sus cosas. No es caro dejar que reorganicen los muebles, pinten un estante o compren algunas cosas nuevas.

3.- Definir claramente lo que significa tener una habitación limpia y ordenada . Haga una lista para  los niños puedan tener una referencia de lo que hacer , como y cuando hacerlo. Una lista ordenadad con  imágenes para los más pequeños, y palabras simples sería ideal.

Por ejemplo:

  1. Hacer tu cama.
  2. Poner la ropa en la cesta.
  3. Colgar la ropa.
  4. Guardar los juguetes .Etc…

4.- Un sitio para cada cosa y todo en su lugar . Ayuda mucho si todo tiene un sitio adecuado . Debemos proporcionar a nuestros hijos cajas y contenedores para guardar. Sería una buena idea trabajar juntos, padres e hijos, en el etiquetado y en decidir qué lugar corresponde a cada cosa.

5.- Mantener el equilibrio en cuanto al número de cosas y objetos. Si sus hijos tienen lo suficiente de todo aquello  que necesitan, podría ser útil establecer una regla que para que «algo entre en la habitación, es necesario que salga algo». Si un niño recibe una camisa nueva, una vieja hay que regalar o llevarla al contenedor para reciclar ropa. Un juguete nuevo significa que uno viejo debe salir de la habitación. Esto no solo evita que los niños se sientan abrumados por las posesiones, sino que también les enseña a sentirse bien al regalar cosas. Para dar sentido a esta regla  la regla de «uno por uno» , establezca un día de clasificación periódicamente en el que los artículos que están desgastados, desatendidos y rotos se entreguen o tiren sistemáticamente. Por supuesto, se pueden hacer excepciones para cosas especiales, a menos que absolutamente todo se defina como «especial».

6.- Inicialmente, padres e hijos, pueden hacer las tareas juntos. La supervisión desde sillón no funciona en ninguna parte; lo mejor es  la participación activa. Los padres debemos  tener unas expectativas razonables, mostrar y enseñar a nuestros niños  cómo se hace las labores de orden y limpieza. A medida que se dominan las habilidades , puedes poner algo de música y bailar o usar el tiempo de limpieza de la habitación como un tiempo para conversar con nuestros hijos.

7.- Establecer normas razonables para la salud y la seguridad . La limpieza, los platos sucios y el lavado de ropa, entre otras cosas,  simplemente no es negociable. Lo mismo ocurre con los riesgos de seguridad.

8.- Niños mayores, diferentes reglas. Una vez que los niños son preadolescentes y estás seguro de que saben cómo limpiar una habitación, es hora de dar marcha atrás. Es normal que los  adolescentes comiencen a alejar a sus padres. Ellos necesitan privacidad. Quieren un rincón del mundo que puedan reclamar como propio. Quieren más control. En su afán por demostrar que pueden hacer lo que quieran, están dispuestos a disgustar a los adultos que los rodean incluidos sus padres.

 

PlazaToy

 

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