El pastor y las ovejas

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Un pastor que conducía a sus ovejas a un bosque, vio un roble de gran tamaño lleno de bellotas, y extendiendo su capa bajo las ramas, subió al árbol y moviendo sus ramas las bajó. Las ovejas, comiéndose las bellotas, por descuido deshilacharon y rasgaron la capa. Cuando el pastor bajó y vio lo sucedido, les dijo:

–¡Oh ustedes, de las más desagradecidas criaturas! Proporcionan la lana para hacer la ropa para otros hombres, pero destruyen la ropa de quien las alimenta.–

 

Nunca debemos maltratar la mano que bondadosamente nos ayuda.

 

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