Los perros hambrientos

| |

 

 

Vieron unos perros hambrientos en el fondo de un arroyo unas pieles que estaban puestas para limpiarlas; pero como debido al agua que se interponía no podían alcanzarlas decidieron beberse primero el agua para así llegar fácilmente a las pieles.

 

Pero sucedió que de tanto beber y beber, reventaron antes de llegar a las pieles.

 

Ten siempre cuidado con los caminos rápidos, pues no siempre son los más seguros.

 

Facebooktwitterpinterest
Anterior

El lobo y el león

El perro que perseguía al león

Siguiente

Deja un comentario