La paloma sedienta

| |

 

 

Una paloma, incómoda por la molesta sed, vio una charca de agua pintada sobre un rótulo.

Pero sin darse cuenta de que sólo era un dibujo, voló hacia ella a toda velocidad e inevitablemente chocó contra el rótulo, hiriéndose lastimosamente.

Habiéndose quebrado las alas por el golpe, cayó a tierra donde fue capturada por uno de los transeúntes.

No dejes que el fervor, entusiasmo o necesidad nublen tu discreción.

 

Facebooktwitterpinterest
Anterior

El viajero y su perro

Los ratones poniendo el cascabel al gato

Siguiente

Deja un comentario