La avispa y la serpiente

Equipo Editorial PlazaToy

Una avispa se asentó sobre la cabeza de una serpiente y, golpeándola incesantemente con sus picaduras, la hirió de muerte.

La serpiente, estando en el gran tormento y no sabiendo como librarse de su enemiga, vio venir un carro pesadamente cargado de  madera, y fue deliberadamente a colocar su cabeza bajo las ruedas, diciendo:

-Al menos mi enemiga y yo falleceremos juntos.-

El suicidio, cuando se usa para dañar a otros, es solamente un demente consuelo de los que se reconocen a sí mismos como cobardes y derrotados.

 

 

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