El Libro de la Selva

| | ,

[vc_row][vc_column css=”.vc_custom_1502529981371{margin-top: 0px !important;padding-top: 0px !important;padding-right: 35px !important;}” offset=”vc_col-lg-9 vc_col-md-12″][vc_column_text]Este es el cuento de un niño que fue encontrado en la selva por Bagheera, la pantera negra. Bagheera llevó al niño con unos lobos amigos quienes lo criaron como hijo propio y lo llamaron Mowgli.

 

Mowgli aprendió a vivir en la selva, pero siempre tenía cerca a su protector y amigo, la pantera negra. Los elefantes también se hicieron amigos, incluso el coronel Hathi, un elefante gruño que era el jefe.
Pero no todos eran amigos, Kaa, la boa hambrienta, quería comerse a Mowgli.
Los ojos de la serpiente hipnotizaban a cualquier, y hacia pedazos al que apretaba entre sus anillos. Pero Mowgli tenía alguien más peligroso, Shere Khan, un tigre que estaba empeñado en matarlo antes de que Mowgli creciese hasta convertirse en hombre.

Para protegerlo de todos los males de la selva, el capitán pensó que debían llevar a Mowgli a una aldea, donde estaría más seguro alejado de los tigres y serpientes que buscaban comérselo.

– ¡No quiero ir! Quiero quedarme en la selva- gritaba Mowgli cuando escuchó donde lo iban a llevar.

El chico intentó vivir solo en el bosque huyendo de quienes querían atraparlo para llevarlo a la aldea más cercana, al poco tiempo se hizo amigo de un alegre oso y un vagabundo llamado Baloo.

Baloo invitó al niño a nadar en el rio mientras que el oso flotaba a su espalda. Mowgli iba montado sobre la panza de su amigo.
La tranquilidad duró poco cuando sintió que alguien lo elevaba por los aires. Habían sido atrapados por una pandilla de picaros monos.

 

Lo llevaron hasta un viejo templo escondido, donde el rey mono esperaba comiendo plátanos mientras llevaban a Mowgli con él.

– ¡Dime como los hombres hacen el fuego!- dijo el Rey Louie.
– Yo no sé- respondió Mowgli

Y era cierto. Mowgli no sabía hacer fuego porque su vida había estado siempre ligada a los animales, y viviendo como ellos. Baloon y Bagheera por fortuna llegaron cuando el rey, muy enojado porque Mowgli le dijo que no había hacer fuego, estaba a punto de estallar y rápidamente planearon la forma de salvar al niño.

 

Baloo invitó al niño a nadar en el río y mientras el oso flotaba sobre su ancha espalda, Mowgli iba montado cómodamente sobre la panza de su amigo. De pronto, Mowgli sintió que alguien lo elevaba por los aires. Era una pandilla de pícaros monos quienes lo habían atrapado y lo llevaban volando por las copas de los árboles.
Lo llevaron hasta las ruinas de un viejo templo en donde el Rey de los monos estaba comiendo plátanos mientras esperaba que le llevaran al niño.
“¡Dime cómo los hombres hacen el fuego!” – le dijo el Rey Louie. –
“Pero yo no sé cómo”- contestó Mowgli.
Y era verdad. Aunque su vida dependiera de ello el chico no podía

Baloo se disfrazó de mona, para conquistar al Rey Louie, pero el engaño fue descubierto rápidamente. Durante la carrera para escapar del templo, éste se derrumbo y los tres amigos pudieron escapar ilesos.

 

Después de la aventura por la selva, intentaron explicar a Mowgli que donde mejor estaría sería en la aldea, donde podrían ir a visitarlo a menudo. Pero Mowgli, de nuevo, escapó huyendo gritando que nunca abandonará la selva. Corrió y corrió de nuevo hacia el bosque.

En esta ocasión, una vez más, Baloo y Bagheera buscaron a Mowgli por todos lados, pero fue su peor enemigo el que lo encontró, el tigre Shere Khan. Y cuando vió que Mowgli no le tenía miedo, se puso furioso y le enseño sus colmillos y rápidamente salto hacía el chico.
En esto se desató una tormenta y un rayo cayó prendiendo fuego a un árbol. Mowgli sabía que el fuego asustaría al temido tigre y vio la forma de salvarse. Tomó la rama y ardiendo corrió hacia la fiera.

– A ese no lo volveremos a ver- dijo riendo Bagheera.

 

Mowgli, Bagheera y Baloo prometieron que estarían siempre juntos y que nadie los podría separar. Pero en ese momento, Mowgli vio a una chica con un cántaro de agua que venía a por agua al rio cerca de la aldea.
Lo que sucedió después entristeció a Baloo y a Bagheera, pero fue lo mejor que puso pasar porque Mowgli quiso acompañar a la hermosa chica hasta la aldea, convirtiéndose así en este sitio en su nuevo lugar donde vivir.

 

Ruyard Kipling

 

Lee más…

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column el_class=”sidebar” css=”.vc_custom_1502529975397{margin-top: 35px !important;margin-bottom: -35px !important;padding-right: 15px !important;padding-left: 15px !important;}” offset=”vc_col-lg-3 vc_col-md-12″][vc_widget_sidebar sidebar_id=”sidebar1″][/vc_column][/vc_row]

Facebooktwitterpinterest
Anterior

Cuentos para niños, El Ruiseñor y la Rosa

La casita de los 3 osos

Siguiente